miércoles, 7 de noviembre de 2012

Érase una vez...IV

Saludos Lechones!

Hoy con todos vosotros un cuento escrito por Hans Christian Anderson en 1837 y que ha marcado la infancia de muchísimos de nosotros. He decir que os preparéis porque nuestra próxima protagonista acaba como el rosario de la aurora, sin más...

La Sirenita:

La Sirenita (en el cuento original no tiene nombre) vive en un mundo subacuático con su padre, el Rey del mar, su abuela y sus cinco hermanas. Cada hermana se lleva exactamente un año de diferencia y en este reino hay una tradición que dice que cada vez que una sirena cumple quince años puede subir a la superficie a ver el mundo exterior una sola vez. La Sirenita siempre oye con gran interes lo que cada una de sus hermanas cuenta al regresar de su viaje y está impaciente por subir. 

Al cumplir los quince años la joven Sirenita sube a la superficie y casualmente se encuentra con un barco donde, desde la lejanía, observa a un apuesto príncipe del que queda completamente enamorada. El barco sufre un accidente y comienza a hundirse. Entonces la Sirenita acude rápido a salvar al príncipe y lo lleva hasta la orilla de un templo. Allí lo observa inconsciente y queda aun más enamorada de él pero debe marcharse rápido ya que una joven del templo se acerca a auxiliarlos.

Cuando la Sirenita vuelve a casa le pregunta a su abuela si los humanos viven eternamente o pueden morir ahogados. Su abuela le explica que la vida de los humanos es mucho más corta que las suyas, de 300 años, pero que a cambio sus almas son eternas en el cielo. La joven, que no deja de pensar en su amado acude a la bruja del mar en busca de ayuda y le pide que la convierta en humana para vivir junto a su amado y conseguir un alma inmortal. Ésta le vende una poción que le da piernas, a cambio de su lengua (ya que la Sirenita tenía la voz más hermosa del mundo). La Bruja del Mar le advierte, sin embargo, que una vez que se convierta en humana, nunca podrá volver al mar. Tomar la poción la hará sentir como si una espada la atravesara, pero cuando se recuperara, ella tendría piernas, y sería capaz de bailar como ningún humano ha bailado jamás. Sin embargo, constantemente sentirá como si estuviera caminando sobre espadas lo suficientemente filosas para hacerla sangrar. Además, sólo conseguirá un alma si encuentra el beso del verdadero amor y si el príncipe la ama y se casa con ella, porque entonces, una parte de su alma pasará al cuerpo de ella. De lo contrario, al amanecer del día siguiente al que él se case con otra mujer, la Sirenita morirá con el corazón roto y se convertirá en espuma de mar.

A pesar de las advertencias, la Sirenita bebe la poción y va a encontrarse al príncipe, al cual le atrae su belleza y gracia, incluso aunque ella sea muda. Lo que más le gusta es verla bailar, y ella baila para él a pesar del insoportable dolor que eso le causa. Cuando el padre del príncipe le ordena a éste que se case con la princesa del reino vecino, el príncipe le dice a la Sirenita que no lo hará, porque no ama a la princesa, y que sólo puede amar a la joven del templo, quien él cree que lo salvó. Resulta que la princesa es esa joven del templo, quien había sido enviada al templo para ser educada. Al saber esto, el príncipe se enamora de la joven y decide casarse con ella.

Cuando el príncipe y la princesa se casan, el corazón de la Sirenita se rompe. Se pone a pensar en todas las cosas a las que renunció y todo el dolor que tuvo que sufrir y se desespera pensando que la muerte la espera. Pero antes del amanecer, sus hermanas le traen un cuchillo que la Bruja del Mar les dio a cambio de su largo cabello. Si la Sirenita asesina al príncipe con el cuchillo y deja correr la sangre de éste por sus pies, volverá a ser una sirena, todo su sufrimiento terminará y podrá vivir su vida entera.

Pero la Sirenita no es capaz de matar al príncipe mientras duerme con su esposa, ya que aún lo ama, y cuando sale el sol, ella se lanza al mar. Su cuerpo se convierte en espuma, pero en vez de cesar de existir, siente el calor del Sol; se ha convertido en un espíritu, una hija del aire. Las otras hijas del aire le dan la bienvenida y le explican que se volvió una de ellas porque intentó con toda sus fuerzas obtener un alma eterna. Ella podrá ganar un alma haciendo buenas acciones durante los siguientes 300 años. Llegaría entonces un día en que tendría un alma que viviría eternamente en el Cielo.

FIN

Sayuri






 Fuentes:

Cuentos de hadas contados para niños. Tercer volumen. 1837 (Edición 2008)
- Wikipedia. 

2 gruñidos:

Καπετάνιος Nτρεηκ dijo...

Mola, hasta la mitad se parece mucho a la peli; y en lo que no se parece, la trama tiene mucho más sentido que en la bella durmiente.

Sayuri dijo...

Jajajaja, más que La Bella Durmiente tiene sentido hasta High School Musical XD.

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