miércoles, 17 de octubre de 2012

Érase una vez...

Saludos Lechones!

Aquellos que me conozcan personalmente saben lo curiosa que soy y lo mucho que me gusta indagar cuando algo ha captado mi atención. Pues bien, soy una amante de los cuentos clásicos y más aun de los verdaderos cuentos clásicos, esto es, llevo años tras los Hermanos Grimm, intentando encontrar sus
uestra infancia no leáis ^^.

Blancanieves y los siete Enanitos: 

Hace muchos años (1729 según los historiadores) en Lohr, Alemania, una Reina estaba cosiendo en la ventana de su castillo cuando se pinchó el dedo con una aguja. Al ver caer una gota de sangre sobre la nieve blanca deseo con todas sus fuerzas tener una niña tan blanca como la nieve a la que llamar Blancanieves. Su deseo fue concedido y poco después tuvo a su deseada niña pero a cambio dio su vida en el parto (no se deja claro si fue la propia nueva esposa del Rey, la madrastra, quien concedió el deseo a la Reina para acabar con ella).

Sin apenas perder tiempo el Rey volvió a casarse con una bellísima hechicera que parecía haberle embrujado. El Rey además regaló a la hechicera un espejo de Lohr, característicos por sus propiedades acusticas (esto es real) ya que debido a sus aforismos hace que al hablar cerca de él se oiga una especie de eco distorsionado y una reverberación que parecen nuevas palabras. La hechicera se obsesionó con este espejo y se pasaba los días mirandose y preguntandole al espejo:

-Espejito, espejito, ¿quién es en la Tierra la más bella de todas?
-Tu, mi Reina.

Sin embargo cuando los años pasaron y Blancanieves alcanzó los dieciséis años de edad la respuesta del espejo cambio.

-Reina, estás llena de belleza, es cierto, pero Blancanieves es más bella que tú y nunca podrás cambiar eso.

La hechicera llena de odio envió a la princesa al bosque de Spessart, el bosque virgen de Lohr acompañada de un cazador que tenía órdenes de matarla. El cazador se apiado de la joven Blancanieves y la dejó marchar. Para mostrarle a la hechicera que había matado a la joven le llevó un corazón de ciervo, pero cuando la hechicera preguntó al espejo y éste le dijo que Blancanieves seguía con vida mandó a cocinar vivo al cazador por el cocinero real y fue comido por ella.

Blancanieves se adentró sola en el bosque huyendo cuando frente a ella apareció una casita pequeñita. al entrar vio que se trataba de una de las muchas casas hechas cerca de las minas de bieber por los niños que allí trabajaban. En total eran siete los niños que vivían allí. Los niños que trabajaban en las minas solían estar desnutridos y envejecidos prematuramente por el trabajo en las minas de hierro. Debido a su pobreza, estos niños vestían largos abrigos y gorros muy parecidos a aquellos con los que se suele representar a los enanos, por los que a Blancanieves le pareció estar viviendo con siete enanitos. 
Los niños se aprovecharon de su situación y le dijeron:

- Si mantienes la casa para nosotros, cocinas, haces las camas, lavas, coses, tejes y mantienes todo limpio y ordenado, entonces puede quedarse con nosotros y tendrá todo lo que quiera.

La bruja o hechicera decidió entonces ella misma matar a Blancanieves. Pare ello se disfrazó de vendedora ambulante de cintas para el cuello y vivitó a Blancanieves. Ésta se probó una de las cintas y la hechicera aprovecho para estrangularla hasta que Blancanieves cayó al suelo desmayada. Al creer la hechicera que la había matado se marchó. Cuando los niños volvieron le quitaron la cinta del cuello y blancanieves volvió a respirar. 
La hechicera volvió a intentar matarla, esta vez se disfrazó de anciana y quiso regalar a Blancanieves un peine a cambio de pan y vino para reponerse del viaje. El peine estaba envenenado y aunque Blancanieves intentó resistirse finalmente la hechicera consiguió clavarselo o eso creía. En realidad el peine solo rozó su cabeza y blancanieves sencillamente quedó aturdida hasta que llegaron los niños.
La hechicera intentó una vez más matarla, esta vez con una manzana. La mitad de la manzana fue sumergida por la malvada madrastra en zumo de belladona (Sus bayas contienen la Atropa Belladona utilizada, incluso a día de hoy, en medicina). La hechicera, disfrazada esta vez de esposa de granjero se la ofreció cortando ella el trozo sano y comiendola para que Blancanieves no sospechase. Su narcótico produjo en Blancanieves una rigidez tal como si hubiera fallecido.

Contenta al fin con su muerte la hechicera volvió al castillo (no me preguntéis donde está el Rey, en la historia original se lo ignora completamente). Al volver a casa los niños decidieron enterrar a Blancanieves en un ataud de cristal. Justo cuando iban a enterrarla apareció un príncipe que inmediatamente quedó fascinado por su belleza y pidió a los niños que le permitiésen llevarsela a su castillo (para qué, no sé si quiero saberlo). en el camino de regreso el carro donde se hayaba Blancanieves fue bapuleado por las piedras del camino y el trozo de manzana atorado en su garganta se cayó. Blancanieves despertó y el principe decidió convertirla en su esposa.

En el castillo de la hechicera esta volvió a preguntar a su espejo y este le contestó:

-Tú, mi reina, eres bella, es cierto; pero la joven reina es mil veces más bella que tú.

Cuando la hechicera acudió al enlace del principe del reino vecino descubrió horrorizada que esa nueva reina no era otra más que Blancanieves. Ésta contó a su nuevo esposo todo lo que le hizo pasar y el principe ordeno que la capturasen. Pusieron unos suecos de hierro al fuego y cuando estuvieron al rojo vivo obligaron a la hechicera a ponerselos y bailar con ellos hasta caer muerta.

FIN


Bueno Lechones espero que os haya gustado, próximamente, Cenicienta. Hasta otra!



Sayuri








Fuentes:
 - Grimm, Wilhelm (2006). Todos los cuentos de los hermanos Grimm. Madrid: Editorial Rudolf Steiner & Mandala ediciones.
- Los Hermanos Grimm. Cuentos de la infancia y del hogar. (Edición 2006)
- Los cuentos de los Grimm en la memoria del mundo.(web)

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