miércoles, 24 de octubre de 2012

Érase una vez... II

Saludos Lechones!

Hoy os traigo otro cuento clásico, La Cenicienta. Poca gente sabe que antes de la versión de Charles Perrault, de quien adaptaron la obra los hermanos Grimm, la obra fue originariamente escrita en China durante la dinastía china Táng (siglos VIII y X).

Os advierto que el cuento es mucho más macabro de lo que estáis acostumbrados. Sin más, ahí os dejo el clásico cuento...

La Cenicienta: 

Cenicienta (Yeh Shen en chino) es la única hija de un hombre rico, que enviuda trágicamente. Cenicienta acude cada día a la tumba de su madre, pero cuando la nieve se derrite de su tumba su padre vuelve a contraer matrimonio. Su nueva esposa tiene dos hijas, ambas muy hermosas, pero ásperas y envidiosas. Es maltratada por su madrastra y sus hijas, tan malignas como las de las otras versiones, que la obligan a sacar agua de pozos muy profundos y peligrosos. Además, para torturarla, le hacen calzar zapatos muy pequeños mientras hace sus tareas, haciendo que sus pies queden tan pequeños que su verdadero nombre quede atrás para adoptar el ya mencionado Yeh Shen, que quiere decir Pies de Loto. En la versión occidental esto se cambia por "Culoceniza" ya que se dice la obligaban a sentarse y dormir en las cenizas de la chimenea y poco a poco se adaptó hasta Cenicienta.

Cierto día, el Padre se dirige a la feria del pueblo. Todos en la casa le piden regalos. Las tres malvadas mujeres le piden joyas y vestidos, pero Cenicienta solicita una rama de roble, que luego plantaría en la tumba de su madre, regándola diariamente con sus lágrimas. En tres años esa rama se convirtió en un árbol inmenso, en una de cuyas ramas aparece un extraña paloma, quien le asegura ser capaz de cumplir cualquier deseo que pidiese.

En otra parte, el rey organiza tres fiestas para que su hijo, el príncipe, conociese a alguna joven digna de ser su esposa. Las hermanastras piden a Cenicienta a ayudarles con sus vestidos y se cuenta que a pesar de todo Cenicienta les hace los peinados más hermosos y las ayuda en todo amablemente, aunque la madrastra le impide asistir. Sola, Cenicienta se dirige a la tumba de su madre, y le solicita a la paloma un vestido y zapatos. El ave concede su deseo y Cenicienta se encamina al baile con un vestido de plata y sedas y zapatos de cristal. Su aspecto estaba tan cambiado que nadie la reconoció, ni siquiera las tres arpías. El príncipe, atónito, sólo tiene ojos para ella, y baila con Cenicienta durante toda la noche. Para no ser descubierta, Cenicienta se marcha antes del baile, temiendo que su madrastra y hermanastras lleguen a casa y no la encuentren. La segunda noche se repite la escena. El príncipe y Cenicienta bailan y se enamoran, y ella huye del salón antes de las celosas hermanastras se retiren. La tercera noche, obsesionado, el príncipe unta las escaleras del palacio con barro (vaya cabronazo el príncipe ¬¬). En su huída, Cenicienta pierde uno de sus zapatos.

El príncipe decide encontrar a la poseedora del zapato. Para ello, visita todas las casas de la comarca buscando el pie que calce en el diminuto zapato. Al llegar a la casa de Cenicienta, el padre manda a llamar a las hermanastras, pero no a su "verdadera hija". La mayor, bajo los consejos de su madre, se corta dos dedos del pie para que le entre el zapato. Dos palomas advierten al principe (sí) de la estratagema, y la joven celosa es rechazada. Luego llega la menor de las hermanastras, quien se había rebanado el talón para calzarse el zapato perdido, pero de nuevo el príncipe se entera de la trampa. Cansado, le pide al padre que mande a llamar a todas las mujeres de la casa, criadas incluidas. Cenicienta aparece en la habitación, el zapato calza perfectamente en su pie delicado, y el príncipe la arranca de su destino infame. Las hermanastras, por su parte, son atacadas por una bandada de palomas, quienes les arrancan los ojos dejándolas ciegas.

FIN

Debemos recordar que durante esta época se promocionaba en china la belleza de los pies de loto por lo que el cuento viene que ni pintado. En la versión de los Grimm Cenicienta perdona a sus hermanastras (que son las únicas que la maltratan) incluso las invita a vivir en palacio con ella y las casa con nobles importantes ya que éstas se arrepienten de todo y comienzan a ser amables con Cenicienta que las perdona y se cuenta que se convirtiéron en las mejores amigas. Por otra parte ni en la versión de Charles Perrault ni en la de los hermanos Grimm se da más importancia al tema del zapato que el clásico que todos conocemos donde no se da explicación a porqué el zapato solo le viene bien a Cenicienta. Además los Grimm conservan el tema de la ramita y las palomas siendo el Hada madrina solo cosa de la versión de Charles Perrault.

Espero que os haya gustado y que ahora veáis con otros ojos este cuento clásico. Hasta la próxima lechones!



Sayuri







Fuentes:

- El espejo gótico (web)
- Grimm, Wilhelm (2006). Todos los cuentos de los hermanos Grimm. Madrid: Editorial Rudolf Steiner & Mandala ediciones.
-  Cendrillon (Perrault) Ascheputtel (Grimm, KHM 021)

1 gruñido:

JDanieru dijo...

Huala!! que interesante. La verdad es que ya sabía lo de cortarse los dedos y el talón, pero lo demás lo desconocía. Me gusta, me gusta :DD

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