miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hoy no hay post (excepto este XD). Cosas de la huelga...

No creo que haya que explicar nada, ¿no?

¡Nos vemos en la manifestación!

BlackWolf


martes, 28 de septiembre de 2010

Terry Pratchett y la espada "meteórica"

Pues vamos de vuelta a la rutina en La Villa queridos Lechones, a post post día (y eso si no tenemos el día tonto XD).
Hoy os traigo una noticia más que curiosa y es que sin duda a muchos de los que nos siguen les sonará el nombre de Terry Pratchett por ser un escritor con una capacidad cómica e inventiva CASI a la altura de los integrantes de La Villa XDD.

Pues como no podía ser menos, tras ser nombrado por la reina de Inglaterra "Sir" (caballero), decidió que (no pudiendo ser de otra manera) un buen caballero necesitaba una espada y que él mismo se la forjaría. Y sumando que Pratchett no es una persona normal y corriente, decidió que él quería que su espada estuviera forjada con meteoritos (sí, de los que tira Sephiroth).
Así que se fue, excavó en la tierra (me supongo que se informaría de algún lugar donde había impactado algún meteorito), sacó 80Kg de hierro y junto con un amigo y tras fundirlo se lo llevaron a un herrero para que les fabricara la hoja.

Resultado:

Espada meteórica con bonus Diox sabe cuánto a Diox sabe qué.

A esto solo digo dos cosas:
1ª: Esto si que es un buen friki y lo demás es tontería.
2ª: Yo también lo haría, pero la espada más grande XD.

Noticia en inglés AQUÍ

BlackWolf



lunes, 27 de septiembre de 2010

Las tres cerditas ♥

Queridos Lechones, seguro que muchos de vosotros ha pensado algo retorcido al leer el título de este post... lo siento, nada más lejos de la realidad.

La semana especial que hemos estado preparando con tanto cariño para celebrar el 1º Aniversario de nuestro querido blog está llegando a su fin y Sayuri, nuestra querida Lechona Sawako y yo queríamos dedicar una bonita foto para este blog con una de nuestras otras pasiones, las muñecas Pullips:


Espero que hayáis disfrutado de esta semana especial llena a rebosar de posts curiosos sobre La Villa, a partir de mañana seguramente no volvamos a escribir en cosa a así como un mes, porque este gran esfuerzo nos ha dejado exhaustos (es coña... o tal vez no xDD).

Por mi parte aprovecho este post para deciros que tal vez no vuelva a pisar La Villa por un gran periodo de tiempo ya que este año es mi último en la escuela de ninjas médicos y para colmo me he apuntado (porque soy así se masoca) a un curso para convertirme en matasanos con derecho a remuneración salarial a nivel nacional (o algo así) y me he quedado con solo un día libre a la semana...
Todo esto no significa que no vaya a volver, pero reduciré considerablemente mi participación, muy a pesar mío.

¡¡Un saludo muy grande Lechones!!


Königin

Historias de La Villa. Capítulo VI

CAPÍTULO VI
Perseverancia

        [Introducir sonido de lluvia]
«Tengo frío, la lluvia me está empapando, apenas puedo ver porque las lágrimas inundan mis ojos». En ocasiones parece que vuelvo a estar tendido sobre ese frío suelo, junto a los cuerpos sin vida de mis padres.
«Te odio…». Cuando yo sólo contaba cuatro años, mi hermano acabó con la vida de toda mi familia excepto la mía para que contemplase la masacre. Se volvió loco porque en el último paquete de patatas que le quedaba, no le tocó el esperadísimo Chiquitazo® de oro en el que se podía leer “¡Grijandemor!”.
Inmóvil, vi como se acercaba a mí bajo la lluvia un sujeto enfundado en una capa negra. Ésa fue la primera vez que vi al que sería mi maestro en mi futuro entrenamiento en la Villa del Cochino: Orotsu-sensei.

[Cuando veas la televisión, deja la habitación bien iluminada y mantén la distancia adecuada.]

Ya en la Villa, Orotsu-sensei me tomó bajo su tutela y me guió en mis primeros pasos por la senda del ninja. Los principios fueron difíciles pues yo había quedado mudo a partir de mi trágica experiencia y él se pasaba 34 horas al día borracho como una cuba, por lo que la comunicación maestro-discípulo no era muy fluida.
Utilizó conmigo métodos muy bruscos para que me recuperase de mi trauma y fortaleciera mi carácter: me obligaba a ver Gran Hermano, hablar de doblaje en vídeos de YouTube de Los Simpson, jugar a la guerra de globos rellenos de nitroglicerina, entrar en un bar heavy con una camiseta de los Jonas Brothers, entrar en un bar cani con una camiseta de los Jonas Brothers y en definitiva, salir a la calle con una camiseta de los Jonas Brothers. Aunque en ocasiones la camiseta podía ser intercambiable por una de “I ♥ Ramoncín”.
Aun así, seguía sin poder hablar y pensé que quizá nunca jamás volvería a ser capaz de hacerlo. Pero un día, mientras me entrenaba cayendo de una altura de treinta y seis pisos con un paraguas de los chinos lleno de agujeros y de un estampado de flores francamente vomitivo que no me conjuntaba con los moratones que tenía por todo el cuerpo, de pronto, mi garganta pudo articular una palabra: «¡Hijoputaaaaaaaaaaa!».
Mientras recogía las piezas del paraguas del suelo, que había salido mejor de lo que yo pensaba, pude percibir unos pasos que se acercaban aun cuando el hecho de que de mis oídos brotaran cantidades ingentes de sangre me hacía oír un incesante y molesto aunque rítmico pitido. Era mi sensei que estaba canturreando agitando un cartón de vino mientras se partía el pecho de la risa como cada vez que realizaba alguna de las pruebas que me pedía. Sólo que esta vez, tenía una buena noticia que darme: por fin iba a realizar mi primera misión como novato y la haría con un compañero, Dr. Jira.
Era un joven muy simpático y pronto nos hicimos amigos y compartimos algunas de las técnicas de nuestros respectivos maestros. Le conté cómo había llegado, mis objetivos, mis aficiones, mi música, mi color y mi aminoácido favoritos. Pasé un rato hablándole a su cuerpo inconsciente mientras descargaba todo lo que no había podido hablar en todo el tiempo que había sido presa del mutismo traumático.
Nos explicaron la misión y consistía en salvar un gatito que no podía bajar de la rama de un árbol que se encontraba en mitad de un desierto rodeado por un río de lava custodiado por un demonio de cinco cabezas, que despedían fuego, hielo, rayo, café de máquina y pis. Me pareció una misión muy adecuada para un principiante y estaba deseoso de poder poner en práctica todo lo aprendido. Pero en mitad de la lucha, sentí una punzada en mi pecho. «La carne a la jardinera», pensé en un principio. Hinqué las rodillas en el suelo y permanecí petrificado mientras Dr. Jira recibía un fogonazo de una mezcla de electricidad, llamas y orina. De pronto un manto de oscuridad me envolvió completamente.
«No estoy preparado, no estoy preparado…», me repetía. Todos los miedos y temores infundados por mi madre despertaron en mí en forma de canción, el canto con el que me arrullaba:
«Cuídate, hijo mío, del hombre del saco,
mantente alejado de los vicios.
Guárdate del vino, las mujeres y el tabaco
pues no van a traerte beneficio.
No hagas ningún ruido después de las doce,
a merced estás de zombis y esquimales.
No hables jamás con quien no conoces
pues sólo te podrían causar males.
Sigue mi consejo y siempre que toques la puerta,
da catorce golpes, nunca trece.
Y una vez que logres que ésta esté abierta,
da la luz un número impar de veces.
Si te mira un zurdo o te cruzas con un gato,
quema tu ropa y métete en lejía.
Si haces caso, hijo, de lo que aquí te relato,
tendrás una vida plena como la mía. »

Volví a la realidad gracias a un mamporro no sé si del demonio o de Dr. Jira y de hecho estaba metido hasta los muslos en un montón de deposiciones del monstruo.
Al final volvimos con las cabezas de aquella criatura —eso sí, del gato nos olvidamos completamente—, pero en mí residía esa congoja. Así que proseguí mi entrenamiento, esta vez solo, para perfeccionar mi habilidad y paulatinamente desembarazarme de esa carga: perfeccioné el arte de la papiroflexia hasta el punto de poder hacer “dignidad” con sólo cuatro pliegues, desbloqueé a Bebé Mario en el Tekken, leí el final de One Piece, aprendí a hacer setenta clases de nudos marineros con vigas rellenas de hormigón y a hacer el pino mientras me como mi propio codo y recito, al mismo tiempo, románticos tercetos cuyos versos exclusivamente contienen nombres de medicamentos para la tos.
Fue cuando ya estaba listo, cuando me llamaron para darme una segunda oportunidad: me ordenaron que asesinara a Sayuri, que por aquel entonces no era ninja pero tenía mucho potencial. Sus movimientos eran veloces y muy buenos, pero sentí una complicidad con la chica que me hizo adivinar todos sus ataques. Al final, cuando la tenía a mi merced, lo que había sentido no me permitió acabar con ella. Además, no podía dejar huérfano como yo a su extraña mascota de grandes orejas, que me miraba con ojitos tiernos.
Pensé que mis superiores quedarían descontentos por mi fracaso, pero resultó que era una misión de reclutamiento y, tras ponerle a Sayuri un horrible vídeo promocional, me dieron la enhorabuena. Esto me brindó otra oportunidad, esta vez de algo más serio ya con un equipo: una misión de salvamento de una chica que había sido secuestrada por unos maníacos peligrosos. Aunque en realidad, lo verdaderamente peligroso fue cierta criatura de los aquelarres que llevaba consigo la muy graciosa. Perdimos a muchos hombres, pero como eran ninjas de relleno los tiramos de cualquier forma en una fosa común y nos quedamos con el dinero suelto que llevaban. Pero al menos cumplimos la misión eficaz y rápidamente.
Fragmento del vídeo de reclutamiento   
Resultó que la chica era Königin, a quien había visto alguna vez porque había estado en la misma guardería que Dr. Jira. Por lo tanto, a partir de entonces, nos pusieron en el mismo equipo a todos, incluyendo a Sayuri y otros que fueron llegando más tarde.
Al poco tomamos el control de casi toda la Villa y nos convertimos en el Cacique Team

Pumukiu




"See you, space cowboy."

domingo, 26 de septiembre de 2010

Frikismo al poder (frikis)

¡Saludos, Lechones!
Hoy es el especial de Frikismo al poder y no sólo porque la sección se haga los martes y sea domingo, sino porque esta vez vamos a rizar el rizo y el Frikismo al poder de hoy tratará… ¡de FRIKIS!
Frikis, otakus, mania… cada vez es más habitual en las series manga que aparezca esta autorreferencia, casi siempre con carácter paródico. Y los candidatos son:

Ikuto Sarashina de Kaichô wa Maid-sama:
Es un friki en la sombra. Forma parte del trío de idiotas, se obsesiona con Kaichô hasta el punto de hacer dibujos suyos y moldear con pasta llaveritos con su modelo en chibi. Sin embargo, luego siempre la ayuda cuando se encuentra en dificultades.

Kaizô de Katteni Kaizô:
En una serie que directamente simboliza el bizarrismo más absoluto, Kaizô, su protagonista, es su máximo exponente. Obsesionado hasta el punto de la locura con todo tipo de mangas, sobretodo Gundam.

Kohta Hirano de Highschool Musical of the Dead:
Con semejante nombre, ¿qué cabría esperar? Es un friki de las armas, una verdadera enciclopedia que en más de una ocasión los saca de un aprieto. Cuando de armas se trata deja de ser un pardillo para convertirse en el amo y señor.

Takamizawa de Midori no hibi:
Le apasionan las muñecas llegando al extremo de que las prefiere a las chicas de verdad. Acaba volviéndose loco cuando descubre que Midori está como si fuera una muñequita en el brazo de Sawamura, quien apenas puede reprimir sus ganas de arrancarle la cabeza.

El dependiente de la tienda de cómics de Los Simpson:
Este personaje es de sobra conocido por todos. Es el friki por excelencia, ése que llevamos dentro y sale a la luz en los momentos menos apropiados. Hasta la decimosexta temporada no se le dio nombre a este personaje: Jeff Albertson.

Después hay series en las que directamente casi todos sus personajes son frikis y sería difícil quedarse con uno: Genshiken (decidir entre Madarame o Kôsaka...), The Big Bang Theory (¿hay alguna duda aquí?), Lucky☆Star (Konakona a la cabeza) o Gintama (donde el protagonista puede pasarse todo un capítulo buscando la Shônen Jump mientras sus compañeros se enfrentan a una batalla de épicas proporciones).
Y para los lechones avanzados… ¿os acordáis del Niñotaku?

Agradecimientos especiales a Pumukiu, sin el cual no habría podido tenerlo a tiempo.
¡Hasta la próxima, Lechones!

Sayuri

Historias de La Villa. Capítulo V

CAPÍTULO V
Memorias de una ninja

Escribo estas palabras en mis últimos momentos de lucidez antes de ser consumida completamente por la locura.
/&§¶@£ß#*. Perdón, es que me he sentado en el teclado, cosas mías.
Yo era una chica normal y corriente nacida en un pequeño pueblo de las montañas cuna de la cultura y de gente amable. Cada día sus habitantes se subían al cerro más alto del pueblo con troncos de madera de haya recién cortados para lanzarlos al sol y así avivarlo. Todas las noches rezaban por que quedara leña suficiente para que hubiera luz al siguiente día. Todos menos el hombre que vivía debajo de dicho cerro, que por alguna extraña razón siempre nos gritaba.
En este paraje de ensueño para cualquier sabio filósofo o mula con yoyó, aprendí las Bellas Artes Marciales. Una disciplina que combinaba magistralmente el uso del pincel y la lucha cuerpo a cuerpo.
Con mi gigantesco pincel a la espalda a modo de espada de mano y media, me dispuse a continuar mis estudios en las Bellas Artes Marciales en Ciudad Capital, únicamente acompañada por mi fiel perro, Yuohkallem.


En mi camino hacia el arjé de esta doctrina, encontré ante mí por vez primera un adversario a mi altura. Su aspecto era extraño; iba totalmente tapado por una capa negra y aunque no llevaba la cara cubierta, una sombra parecía dibujar la mitad de su rostro.
Mi primer impulso fue ponerme en guardia e intentar sorprenderlo con un ataque por el flanco izquierdo, pero enseguida adivinó mis movimientos. Entonces, me abalancé por la derecha, pero él parecía estar leyéndome el pensamiento. Llamé a mi perro para intentar asestarle un golpe por sorpresa, pero cuando miré hacia atrás, me di cuenta horrorizada de que ya se había encargado de él… Le había arrojado una hamburguesa de plástico que pitaba cuando la mordía y el perro estaba la mar de a gusto y no me hizo ni puto caso.
Conseguí separarme de mi rival y utilicé mi técnica secreta: le canté el opening de Evangelion en perfecto japoñol, pero él se sabía la letra también y me hizo los coros. Maldije su magnífica habilidad y decidí terminar con él con mi técnica más letal: citar de memoria los diálogos de Los Simpson. Parecía que la suerte volvía a mí cuando de pronto, se puso a hacer una perfecta imitación de Lenny que hizo que cayera de bruces al suelo… descojonándome.
Abatida ante tal derrota, hinqué las rodillas en el suelo y comencé a oír una música melancólica mientras llovía de repente en la oscuridad más absoluta de la noche, cosa extraña porque acababa de amanecer. El guerrero se acercó a mi, harisen en mano, dispuesto a darme el golpe de gracia cuando… paró en seco su ataque y se marchó.
Desalentada y desolada ante la derrota caminé sin rumbo ya pues perdí mis deseos de proseguir mi búsqueda de la supremacía de las Bellas Artes Marciales. Cuando, en aquel momento, mi perro Yuoh comenzó a rastrear algo. Nervioso me pedía con ladridos que lo siguiese y yo así lo hice.
Comencé a correr tras él a través de un cada vez más frondoso bosque que me envolvía. A medida que me adentraba, veía extrañas cosas a mi alrededor como cobayas con la cara de Leónidas o dinosaurios heavys tocando la guitarra eléctrica. Definitivamente, no era ningún lugar en el que hubiera estado antes.
Divisé una figura en la lejanía y me dirigí a ella con la intención de preguntarle qué era este lugar, pero cada vez que me intentaba aproximar, ella se alejaba más y más.
Tras catorce minutos persiguiendo mi sombra lo cual a mi perro le pareció muy divertido, vislumbré otra figura que resultó ser mi contrincante de antes.
Con la hamburguesa de plástico que pitaba en la cabeza, se quitó la capucha dejando al descubierto su cara y dijo:
—Esto es la Villa del Cochino. Tienes un gran potencial en tu interior. Si me aceptas como entrenador, puedo enseñarte los grandes secretos de los ninjas y tendrás acceso a la piscina climatizada.
—De acuerdo. Estoy preparada —respondí.
—¿Qué? —espetó— Yo hablaba con el perro, pero supongo que tú también puedes venir.

Ésa fue la primera vez que vi con claridad el rostro de Pumukiu. Más tarde me enteraría de que los grandes caciques de la Villa habían encomendado a Pumukiu que me trajese aquí pero, puesto que la técnica de los pingüinos mensajeros aún no estaba demasiado pulida por aquel entonces, Pumukiu había malinterpretado el baile del pingüino y creyó que lo que debía hacer era acabar con mi vida. Sin embargo, aún hoy no sé por qué desobedeció aquella orden que creyó recibir y me perdonó la vida. Tal vez, desde el primer momento sintiese lo mismo que yo…

Sayuri

sábado, 25 de septiembre de 2010

¡Ya somos .com!

¡Ya nos podéis encontrar como lavilladelcochino.com!
(si pulsáis en el enlace, volveréis al mismo sitio así que... no le deis, que es pa na.)


Eso sí, la página seguirá siendo la misma mierda, y al que no le guste, que hable con nuestro abogado.



Y como recompensa por haberos tragado toda esta intensa parrafada, aquí tenéis un vídeo:


Cacique Team

Estadísticas

Durante todo este año, muchos lechones habéis dado con nuestra página por diferentes vías: recomendación de algún amigo al que le tendríais que deber la vida, a través de otros blogs peores que éste, por alguna red social, casualidad navegando por Blogger o metiendo alguna palabra mágica en Google que enlazó con nuestra querida página.
Sin embargo, algunas de las palabras están lejos de tener algo que ver con nuestra web y hace pensar que los perpetradores de las mismas no tenían intención de entrar a nuestra Villa, verbigracia:
  • video' de cochinos de naruto' y cojiendo' [sic]
  • apareamiento de puercos
  • sexo cochino
  • bob esponja cochino (¡¿Perdón?!)
  • colegialas sin bragas
  • el juego mas cochino del mundo
  • enix porn
  • espiando a señoras cogiendo
Supongo que llamarnos la Villa del Cochino iba a tener consecuencias como muchas de estas casualidades, aunque no todas van por el mismo camino y hay algunas que realmente dan que pensar:
  • alguien ha comprado carros sayuri (¿Tienes algo que contarnos, Sayuri?)
  • jesucristo era ninja (Gran post, sí señor.)
  • ffx atajo al hogar (Esta clave ha sido escrita como treinta veces, ¿Ryo albhed ahdna muc malruhac?)
  • fumeta alchemist continuara? (¿Deberíamos?)
Y ahora tenemos el top 8 de las entradas más leídas:
Está claro que a la gente le encanta leer cosas sobre sexo (o a lo mejor antes de entrar creen que no sólo se va a hablar). Más adelante encontramos otros posts como Hevisaurus: Heavy metal para niños, Cuentos populares: Hänsel y Gretel, Joey VS Barney u Ongaku, Sensei! (2º).

Así que, haciendo un estudio de los datos, concluimos... que vamos a seguir escribiendo de lo que nos dé la gana.


Pumukiu




"Ver morir a un hombre no te basta, quieres oler como se cuecen sus huevos."

Historias de La Villa. Capítulo IV

CAPÍTULO IV
La reina de los gatos con ojos

Ciertamente Königin era una de las personas con infancia más prometedora de las que posteriormente ingresaron en La Villa. A los 3 años sus padres le regalaron un “Magia Borrás” y para sorpresa de todos, en vez de hacer desaparecer una moneda hizo desaparecer a sus dos padres, a sus siete hermanos, a sus mascotas (un perro llamado Scuter, dos cotorras, una boa constrictor de 14 metros y una vaca que era capaz de hacer llamadas a cobro revertido), al vecino curioso del 5º que “pasaba por ahí” y al butanero que estaba debajo de la cama.
Fue entonces cuando la adoptó una empresa privada llamada “Jardín de infancia La Villa del Cochinillo” que la trasladó muy, muy lejos hasta un lugar al que solo una gente que se viste de negro sabe llegar.
En el jardín de infancia llevó la vida que un párvulo medio puede llevar en aquellos lares: aprender a colorear sin salirse de la línea, esconderse detrás del tronco de un árbol y camuflarse en una charca de barro, hacer shurikens de plastilina, puntos vitales donde golpear mortalmente con el osito de peluche y marchas hasta el anochecer por los senderos de Mordor con el profesor del educación física Bear Glyde.
Solo una cosa ensombrecía la feliz infancia de esta niña, y es que le gustaba criar peces de colores, uno tras otro y tras otro y tras otro, pero no porque tuviera muchos, sino porque ninguno duraba más de una semana con vida, lo cual también le ocurría con cualquier cosa que plantase en un vasito de yogurt. Desde entonces se obsesionó con el tema de la vida y la muerte con lo que desde muy pequeña decidió encaminar su vida en este aspecto.

Pero un día, en una de las excursiones y mientras el profesor Glyde hacía una demostración sobre cómo escapar de una oso Grizzly imaginario nuestra protagonista fue secuestrada y extirpada de la vida de La Villa.
No pocos conocían la existencia de esta prodigiosa mente pues la historia del “Incidente Borrás” fue ampliamente difundida por todos los medios de comunicación (incluidos los prospectos de los champús y las instrucciones de la secadora). Una de estas personas era alguien totalmente enajenado y resentido con la sociedad a raíz de que clausuraran su programa de televisión, su “amiguita imaginaria” le dejara y su médico le advirtiera que tenía que dejar su adicción al jarabe infantil para la tos. Este individuo no era ni más ni menos que…

Que junto con un hombre rata gigante mutante (Jester para los amigos) y una secundaria de la cual nadie recuerda el nombre, secuestraron y enclaustraron a Königin en un laboratorio, haciéndola trabajar durante siete largos años en los experimentos mas grotescos y bizarros que se os puedan ocurrir (amén de hacer sándwiches de jamón york y queso).

Y os preguntareis, queridos Lechon@s: ¿Acaso La Villa no hizo nada para rescatar a Königin? Pues si, a los tres días de su desaparición (la secuestraron un viernes por la tarde y no era plan de currar en fin de semana, somos cerdos pero no tontos) comenzaron las labores de rastreo. Tras descubrirse un rastro de trozos de queso a medio mordisquear, iniciaron inmediatamente acciones de rescate y tras haberle pegado a Mickey Mousse una paliza de muerte y descubrir más tarde que él no tenía nada que ver porque se encontraba haciendo copias ilegales de una llave gigante o yo qué sé, recibieron el chivatazo de que el secuestrador no era otro que…


Desgraciadamente esos días se celebraba el “VIII Salón Ninja de La Villa del Armadillo” y todos los equipos ninjas que merecían medianamente la pena habían acudido al evento, por lo que el vice-buta-kage (que no era muy avispao el pobre) decidió enviar un grupo de novatos a la misión de rescate entre los cuales estaban Pumukiu y el Dr. Jira (por culpa de los cuales y sus “paraditas para descansar, jugar a la play-stallion, sus largas noches de botellona y sus 18 horitas de sueño” alargaron la misión unos seis años y medio más de lo normal.

Cuando al fin llegaron al plató derruido donde se grababa el programa del científico loco, fueron atacados por hordas y hordas de clones en miniatura de Flipy que entonaban hipnóticamente “Hompa-lompa, vete a dormir, que ya no pintas nada aquí…”.
La lucha fue encarnizada, pero debido a la escasa constitución de los Flipy-clones, cayeron a manos del grupo de rescate. Viendo que los atacantes los superaban en capacidades de combate, el trío formado por ¡¡¡¡¡EL!!!!!, el hombre ratón gigante y la secundaria de la cual nadie recuerda su nombre, huyeron en una capsula que salió propulsada con gran estruendo hacia el cielo azul y fue a estrellarse con una encina 20 metros mas allá. Dando los ninjas por perdidos a los secuestradores, procedieron a rescatar al objetivo. Cuál sería su sorpresa al descubrir que la secuestrada no pondría fácil su liberación, pues para Königin ellos eran los intrusos. Al encontrarse con ella se quedaron atónitos al ver que de su hombro de repente surgía una masa negruzca de pelo de la cual a su vez surgieron dos orejas… y colmillos… ¡¡¡Y UÑAS!!!

Antes de que se dieran cuenta dos de sus compañeros habían caído hechos rodajas y el Dr. Jira yacía inconsciente en el suelo (era alérgico). Pumukiu, después de buscar en su Pokédex y no encontrar datos sobre esa criatura decidió que lo más inteligente era saltar a un tanque lleno de agua donde los zarpazos de la criatura no podían alcanzarle. Fue entonces cuando Königin reconoció la vestimenta de los extraños y recordó toda su infancia en La Villa (incluyendo los shurikens de plastilina, las largas caminatas y los peces flotando panza arriba en su pecera… dios, cómo odiaba esos peces). Con un rápido movimiento de muñeca, Königin sacó de su bata un emisor monodireccional amplificador de luz por emisión estimulada de radiación (un puntero láser) y lo dirigió a la pared más cercana, haciendo que la criatura centrara su atención en el punto rojo y comenzara a golpear la pared inocentemente con sus adorables patitas.

Cuando todo se hubo tranquilizado y el Dr. Jira pudo respirar de nuevo, Königin les presentó a su mayor creación y adorable mascota, el “experimento 732317”, también llamada “Liesel”. Pudiendo volver a La Villa de una vez por todas (esta vez tardaron muchísimo menos porque Königin no los dejó descansar y ellos le tenían miedo al experimento 732317).
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Desgraciadamente, los 7 años que Königin estuvo recluida en el laboratorio mermaron sus capacidades de combate hasta tal punto de hacerla no apta para las misiones ninja. Sin embargo, el Butakage (descanse en paz) vio una gran oportunidad de innovación para La Villa y la puso al frente del equipo médico. Actualmente se encuentra trabajando en el “Rezo de niña”, una sustancia que al aplicarse como colonia acelera el metabolismo consiguiendo una mayor capacidad de regeneración de los tejidos.

Nada la distraía de su rutina hasta que un día en una misión de reconocimiento alrededor de La Villa mientras recogía hierbas medicinales encontró a BlackWolf. Königin, tras observar el combate entre él y el experimento 732317 se dio cuenta de la gran capacidad de aguante que el cuerpo del muchacho mostraba. Por ello, lo trasladó a La Villa y lo convirtió (amen de en un cualificado ninja) en su sujeto de experimentos favorito.

Desde entonces BlackWolf y Königin forman el equipo más equilibrado del lugar, ya que mientras él es capaz de llevar su cuerpo hasta el límite, ella puede (mediante técnicas a veces no del todo ortodoxas) hacer que se recupere en un tiempo record. Por esto último son los encargados de las misiones más arriesgadas que se reciben en La Villa del Cochino (como asaltar los comercios el primer día de rebajas y luchar con ancianas armadas con mortíferos bastones y taca-tacas).


PD: Debo agradecer a BlackWolf su gran ayuda, ya que actualmente ando algo falta de ideas y motivación y él me ha dado un gran empujoncito para poder tener lista mi historia. Gracias ^^.

Königin

viernes, 24 de septiembre de 2010

Post para los Lechones de parte de unos Cerdos

Pues si queridos Lechones, en la semana del aniversario de La Villa no solo vamos a hablar de nosotros mismos (los administradores), sino que vamos a hablar de NOSOTROS, todos los que conformamos La Villa.

Y no Lechones, no sufro de doble personalidad (no mientras me tome mis pastillitas), me refiero a todos vosotros y a todas vuestras las estupendas colaboraciones que habéis enviado a este humilde (AUN, luego ya veremos... MUAHAHAHAHA... ejem) blog.

Sabemos de sobra que este blog aun lleva relativamente poco tiempo, pero le hemos puesto todo el cariño del mundo para que funcionase todo lo mejor que hemos podido y hacerlo lo más participativo posible. Aun asi, siempre seguimos abiertos a nuevas sugerencias, y todo lo que se os ocurra podéis mandárnoslo AQUÍ.
Y además os recuerdo el concurso que estamos llevando a cabo y en el que os recomiendo que participéis, pues aparte de un maravillosos premio podréis ver vuestras ideas colgadas en el blog.

Pero como os iba diciendo, hay varios Lechones que han destacado por su colaboración y/o fidelidad este año. Y la primera que se me viene a la cabeza es Alicia.
Alicia es una de las Lechonas más antiguas (no porque tenga telarañas encima, sino porque nos sigue practicamente desde nuestros comienzos), y ha seguido siempre con nosotros hasta hoy en día (una vez nos preocupamos porque llevaba mucho tiempo sin comentar, pero luego volvió y ya nos quedamos tranquilos XDD).

Otro de estos colgad... quiero decir, de los queridísimos Lechones que siguen esta locura de blog es Lord McAdamia, al cual (por desgracia) tengo el placer de conocer personalmente, y que durante las largas horas muertas de facultad me ha dado más de una, y más de dos y me atrevería a decir que incluso más de tres ideas para hacer un post. Gracias por las ideas y por ayudarme a pasarme algún que otro videojuego XDD.

También tenemos a algunos Lechones que nos deleitan con el supremo arte del photoshop y nos dejan perlas como estas:



Estas tres fueron mandadas por Hohen para el post "El poder del Fotochó" y nos hizo desternillarnos y sentirnos orgullosos de él.




Y estas dos obras de arte fueron creadas a manos de Lady Lucy Lady Lucy, la primera enviada a nuestro correo y la segunda para el post ¡Cadena! (Sub. 7)
Y como los anteriores, Maripi, Ike, miguel, el ratoncito Pérez, cuatro de los 7 enanitos y los tropecientosmil ano-nimos que nos escriben y que sin duda deberían hacerse seguidores de este excelente blog que es La Villa del Cochino.
Con esto y de todo corazón os animamos a que participéis en este blog (por ahora y gracias a Diox libre de trolls) que siempre os os recibirá con los brazos abiertos.
BlackWolf




Historias de La Villa. Capítulo III

CAPÍTULO III
La espada del caballero

La historia de hoy es un tanto especial, pues se ha transmitido de padres a hijos y de abuelos a nietos desde hace aproximadamente unos seis años (año arriba año abajo según los historiadores de La Villa).

Dicha historia se encuentra en el marco del reino de Hispalis, bajo el reinado de un reina (valga la redundancia) de cuyo nombre nadie quiere acordarse, la cual se decía que no era precísamente de las más queridas por sus súbditos, debido a la volubilidad de su carácter y a lo extremado de las decisiones que a veces tomaba (decía que era una pena que cuando acostumbraba a uno de sus súbditos a no comer, este, inexplicablemente, se le moría).


Esta reina tenía a su mando a un general excepcionalmente cualificado que se distinguía por su capacidad para solventar situaciones de extrema dificultad táctica con el mínimo de bajas posibles, tanto amigas como enemigas, y también, curiosamente, por su habilidad casi matemática con la espada, lo cual le había ganado el apodo entre el pueblo de “la espada del reino”. Él era uno de los miembros más experimentados de una institución conocida como GUARDIA, que se encargaba de asuntos peliagudos como la seguridad de la reina y de misiones altamente secretas y arriesgadas de escasa moralidad. Nunca se vio demasiado inclinado hacia la magia (alguien de GUARDIA debía saber de todo), pero su gran capacidad física y técnica lo situaban por encima de la media de los otros integrantes de esta institución.

Estos dos personajes, íntimamente ligados por su vida profesional no se guardaban lo que se dice mucho aprecio extraoficialmente (lo típico de cuando nadie mira escupirse en un ojo, dejar caer una espada “sin querer” cuando la otra persona pasa por debajo del balcón...). Así que una acusaba al otro de irreverente y revolucionario y el otro acusaba a la una de despiadada y extremista.

Hasta que llegó un día, nunca se sabrá muy bien por qué, al general se le fue declarado traidor a la corona. Oficialmente se dijo que fue por negarse a cumplir con su deber en una campaña (el enemigo atacó por un flanco mientras el general se dedicó a jugar a la PSP porque “tenía que llegar a un punto de guardar y no lo encontraba”). Pero extraoficialmente se filtró que se debió a que la reina intentó forzar al general a pedir su mano y este se negó (no porque no estuviera buena, sino porque estaba seguro de que al segundo día la había ahogado con la almohada por cansina), y por despecho ella tachó de traidor.
Por ello y por el orgullo que se había transmitido en el apellido de su familia, decidió abandonar el reino que le había dado la espalda y tras despedirse de su amigo saldría a buscar aventuras (y una moza con buenas ubres ya que estaba).

En este pequeño fragmente de cantar que se ha podido conservar (el resto se lo comió un perro o nos da vagueza publicarlo) compuesto por un trovador itinerante (que presenció toda la escena desde taberna que se llamaba “La caverna de Moe”, que casualmente se hallaba en frente de donde discurrieron los acontecimientos) y nos narra cómo fue la accidentada salida de este personaje del reino:

Así, una vez la noche estuvo recién entrada,
ciñose la espada y envolviose con la capa.
Al moguri pidiole que el progreso guardara
y después de que los consejos de este ignorara,
por orgullo al descubierto llevaba la cara.
Con estoica firmeza los pasos encaminaba,
en la quieta noche su resonar se escuchaba
los pasos que, uno tras otro, de su ciudad natal
casi con fuerza invisible lo habían de arrancar.
Ojos asomados , medrosos, en las ventanas,
impotentes, su antiguo héroe contemplan marchar.
Sin volver el suyo mirar ni girar la cara
desapercibida lágrima recorrió la faz.
Sin pena ni gloria, la ciudad atrás dejaba
la que en tantas ocasiones su deber fue salvar.
Hallase ante él al fin el río, y sobre él, colgaba
puente tras el cual las afueras se vislumbraban.
mas voto a Dios que el exilio esquivo se mostraba,
en la otra orilla una roja sombra le aguardaba.
Ni por un solo instante su paso vacilaba,
al desconocido, envuelto en el manto escarlata
si fuera necesario se dispuso a plantar cara.
Con la cabeza alta y la respiración calmada
posó la mano en la empuñadura de la espada.

“¿Sois vos, oh, caballero de tierras castellanas,
de nuesa reina antiguo capitán de mesnadas?”


Tronó una voz de entre el carmín de los ropajes,
era fuerte, robusta, y espetó en tono cortante

“Siendo esto así, atravesarlo no puedo dejarte,
Mas gustoso haré de guía en vuestro viaje al Hades.
Pues nada hay más triste que un sucio traidor infame
Que huye con su nombre en deshonra tras revelarse,
mancillando todo lo que servir significase.
Así, oh caballero, tengo deber de avisarte
que en toda mi vida no he perdido ni un combate.
Y una vez dicho esto, procederé a ajusticiarte.”


Tras escuchar lo que el otro quería expresarle
Nuestro héroe le contestó sin cambiar el semblante:

“Sabed vos, que jamás fui infiel a mis ideales,
que a la reina serví, los días pares e impares,
mas por mucha lealtad que a ella le profesase
mi conciencia es la que manda ante sus malas artes.
Ahora, solo quiero vivir en paz en un lugar aparte,
pero si aun sabiendo esto pretendes atacarme,
ven, mi querido enemigo, pues voy a enseñarte
(cuatro virtudes que un caballero debe armarse)
por qué “espada del reino” se empeñan en llamarme.”


Con esto, el hombre envuelto en el manto colorado
abalanzose dando el discurso por zanjado.
Bajo el manto bermellón, presto cual relámpago
brotó una excelente espada de filo curvado.

“Debo decir, que aunque a esto esté ya acostumbrado,
Extraño sable es ese que portáis en la mano.
¿Cierto es que sois forastero, de un lugar lejano?”

“Contra alguien de allende los mares estás luchando
y que cuando te mate, tu espada habrá tomado”

Pocos golpes se habían aun intercambiado
mas la diferencia entre ellos se había notado.
Por parte del contendiente del bermejo manto
otro filo más tuvo que ser desenfundado.
Acometiendo, retrocediendo y avanzando,
pinchando, cortando, sajando y atravesando,
con cada golpe los filos centelleando,
macabra danza que a ambos tenía enzarzados.
Mas nuestro héroe de un manotazo
lanzó su capa dejándolo al otro cegado
y de un solo tajo hubo cortado un brazo.
Mas en ese lance, siendo este tan arriesgado
la espada del otro el hombro le había punzado.
Viendose el otro sin el brazo tan superado
hundió con fuerza su hoja hasta haberlo atravesado.
Y arremetiendo contra nuestro héroe, desperado
no se detuvo hasta que se hubo precipitado
mas antes de caer, lanzó un último tajo
y cortole limpiamente el pecho de lado a lado.


Triste resultado para el guerrero de oriente y triste para el caballero de occidente, a ninguno de los dos la Diosa fortuna ha querido sonreír hoy. Uno cae al rio y entre las oscuras aguas desaparece, malherido, como reclamado por Poseidón mientras tiñe las aguas de color carmesí. El otro junto a su brazo cercenado, intenta respirar desesperadamente mientras la sangre empapa sus rojos ropajes, tiñéndolas de un tono oscuro y dado la sensación de que poco a poco su vida se apagara. Oh… cuanto sufrimient…
“¿Vas a querer otra birra? Si no, págame”
Moe, vuesa merced si que sabe cómo cortar un punto...

Pero no terminó ahí la suerte de nuestro caballero, pues las ninfas y hadas que habitaban en el río (amen de varias piedras que casi le abren la cabeza) tuvieron en gracia mantener al caballero vivo y transportarlo rio abajo hasta que lo depositaron en una tranquila orilla bajo la sombra de un árbol.
Cuando despertó, aun agarraba fuertemente la empuñadura de su espada, la clavó en el suelo mientras se sentaba pues la cabeza le daba vueltas. Se notaba débil y cansado debido a la cantidad de sangre que había perdido, lo que le recordó la herida de su hombro, la cual, aunque ya estaba casi cerrada, tenía un aspecto muy desagradable, así que arrancandose un trozo de camisa se hizo un vendaje sencillo y se levantó para comenzar a caminar.
Nunca antes había visto tanta cantidad de pinos, pues cubrían hasta donde alcanzaba la vista. Todo era tan verde y de una fragancia tan especial que, mezclado con el sueño provocado por la perdida de sangre, hacia que no distinguiera muy bien si estaba despierto o todo eso era una ensoñación.
Mas de repente algo atrajo su atención: tras unos árboles una figura de negro le observaba.
"¡Os he visto, salid de ahí e indentificaos!" creyó gritar el guerrero, mas de su garganta solo salió un hilillo de voz.
Pero lejos de hacer eso la figura invocó una criatura demoniaca, con grandes garras curvadas capaz de partir a un toro por la mitad, cubierta de pelo y de varios metros de altura.
"Si lo que quereis es pelea, no voy a ser yo el que pierda, criatura de los infiernos!" volvió a intentar gritar el guerrero, más solo un par de resuellos se oyeron, mas lo que ocurrió a continuación fue digno de mención pues aunque se le veía al borde del colapso se desenvolvió mas que de sobra contra la criatura. Se desató entonces una batalla que duró varios días y varias noches, en la que hombre y bestia se debatieron en un sangriento duelo hasta los confines del entendimiento y la razón (eso es lo que siempre cuenta BlackWolf). Lo cierto es que, aunque se defendió bien, a los 5 minutos el hombre y la pobre "bestia" yacían en el suelo con sendos charco de sangre bajo ellos.
Entonces, cuando empezó de nuevo a perder el conocimiento, la figura envuelta en negro se acercó a él le dijo unas palabras que jamás olvidará:

"No veo por qué no... Supongo que debo ser yo quien te dé la bienvenida a La Villa"

BlackWolf

jueves, 23 de septiembre de 2010

Cine de La Villa especial

Saludos lechones, el cine de La Villa de esta semana es especial y os preguntareis ¿por qué es especial, porque La Villa cumple un añito? No lechones, porque es el número 25 y ya sabéis lo que pasa con las palabras acabadas en cinco ¿verdad? (que por el culo te la hinco) ¡¿Quién ha dicho eso?!

Bueno, el cine de La Villa de esta semana va de pelis que se esperaban geniales tanto por el dinero invertido en ellas como por sus actores o porque estaban basadas en un videojuego pero que resultaron ser una mierda cagada por una mierda.

Comenzamos con una que se ha visto anteriormente en esta sección:

Serpientes en el avión

Salían Samuel L. Jackson y Elsa Pataki, entonces se pensó que seria una pedazo de peli, solo que resulto que tooooooodos estaban equivocados. Para mi la mejor escena de la película es cuando sale una boa y una de las pasajeras llevaba un perro mopa y para que la boa no se le acercase otro pasajero le lanzó al perro para que se entretuviera.

Alone in the dark

Todos creíamos que seria como el juego ese de los 90 pero resulto ser una bazofia de bichos con forma de perro que provenían de otro plano o yo que sé. Vamos lo que viene siendo una puta mierda.

Hancock

El trailer muy bueno, tiene unos puntos cachondos pero el argumento en sí y el final son una basura muuuuuuuuuuuy gorda.

Los hombres que miraban fijamente a las cabras
Otro basurón gordo, pero gordo. Nos la vendieron muy bien con el trailer y tal. pero esta la vimos La Villa al completo y nos faltó tiempo para meterle fuego a las teles.

La Momia: La Tumba del Emperador Dragón
Vamos lo que viene siendo La Momia 3. Las dos anteriores muy buenas, pero esta ya sobraba. Más que ná porque a la tía protagonista (en las dos anteriores protagonizada por Rachel weisz) le cambian la actriz y la personalidad por completo y ahora reparte hostias como panes y también sabe cosas del antiguo imperio chino.

Dragon ball: Evolution

Cuando oímos que iban a hacer una peli de dragon ball todos pensamos que seria la polla, pero cuando nos enteramos que Piccolo era azul, y que nada más empezar la peli Goku, va al instituto y le pide a su abuelo (Gohan por si no lo sabíais) consejos para ligar con tías, como que ya intuyes que algo no va bien. Y estábamos en lo cierto, resulto ser la mayor mierda hecha de la historia.

Y por último:

Doom
A esta le cambian totalmente el argumento, ya que en el videojuego, los monstruos son demonios salidos del infierno y en la peli es un par de cromosomas de más que producen mutaciones. La única parte buena de la peli es la secuencia que parece sacada el juego, viéndolo en primera persona. Y no quiero despedir este cine de La Villa especial sin poner una imagen de Doom, por la cual también se merece un sitio en este especial

¿No veis nada raro? A continuación en lo que os tenéis que fijar

Sip, es una mano en el interruptor de la lámpara que segundos después se apagará misteriosamente. Se ve claramente como pulsa el interruptor.

Y hasta aquí este cine de La Villa especial. Espero que os haya gustado.

Belzelga



Historias de La Villa. Capítulo II

CAPÍTULO II
La mayor historia jamás contada (o tal vez no)

Hace mucho tiempo, en una galaxia un Reino no tan lejano servía como Capitán de la guardia personal a la Reina de Hispalis, la cual me solía asignar ''misiones diplomáticas'' que ella misma solía denominar como ''negociaciones agresivas''.

Al regresar de una de dichas misiones, vi como mi amigo y compañero BlackWolf (en aquella época aun no se llamaba así) abandonaba la ciudadela. Al preguntarle por los motivos de dicha conducta, él respondió:

Es hora de que me marche, oh mi querido amigo,

por el bien de TU reina, y también por el mío

su corazón como mi orgullo han salido heridos.

Despiadada y desmedida es TU reina, y te digo

que desde ahora escogeré mi propio camino''.

Extrañado ante su respuesta, me dirigí al palacio a pedirle explicaciones a Mi Señora, la cual me contestó en una audiencia: ''Ese maldito infiel se merece no menos que la horca por incumplir el deber para con su Reina, no volváis a mencionar su nombre en mi presencia''.

Desconcertado por esa contestación decidí encontrar a mi amigo y preguntarle por qué la Reina había dicho tales cosas sobre un siervo tan ferviente de nuestra Reina como ha sido siempre él.

Tras sobornar a varios criados ciegos con botones, descubrí que iba a abandonar el Reino por el puente que cruza el río en dirección sur-suroeste al anochecer. Así que sin pensarlo dos veces salí en pos de él.

Guiado por el sonido de aceros entrechocándose, lo vislumbré en la noche batiéndose en duelo con un encapuchado con un manto bermellón, el cual se daba buena maña pues aun no había recibido ninguna herida. Se atacaban sin piedad y sin descanso, intentando atravesar la defensa del contrario. Pero llegado un momento del duelo, mi amigo lanzó su capa a la cara del encapuchado (arte que perfeccionó huyendo cuando joven de no pocos cobradores) y consiguió cortarle un brazo al mismo tiempo que, luchando por su vida y demostrando que estaba tan curtido como mi compañero, el encapuchado le asestó una estocada en el hombro y le empujó hacia el borde del puente y haciéndole caer por el mismo, más mi amigo, con un solo brazo (y cagándose en todo lo que se meneaba) lanzó un último tajo al encapuchado que la sajo desde la cintura hasta el hombro.

Rápidamente me hice con un corcel y galopé un par de horas en busca de mi amigo, hasta que me di cuenta de que estaba yendo contracorriente y tras dar la vuelta y 3 días buscando y no encontrar rastro alguno, decidí darle por muerto muy a mi pesar.

Al llegar al Reino di la noticia de su muerte, y aunque en el vulgo no se hablaba de otra cosa que la lamentable muerte a la Reina no pareció importarle demasiado.

Los años siguientes me los pasé recordando nuestros años juntos entrenando para ser miembros de la GUARDIA y las pequeñas travesuras que hacíamos, tales como coger palos e irnos a golpear gallinas (la parte mala es que cuando llevábamos varias gallinas apaleadas, empezaban a salir de dios sabe donde millones y millones de gallinas para atacarnos), sacar los clavos de las ruedas de los carruajes, robar peces de la pescadería esconderlos dentro de cojines y meterlos en alguna casa o incluso en palacio, escondernos y emboscar algunos conejos para pegarles bocaos en el lomo… ná, lo típico.

Pasaron varios años hasta que un día vi entrar a una figura vestida de negro por una de las puertas de la ciudadela. Llevaba la cara tapada por una tela negra y no pude reconocerle. Al darle el alto una sonrisa se atisbó bajo la capucha, hasta que me habló: ''Por ti es por quien he vuelto viejo amigo, hay un lugar que te necesita, como a todos los que llegamos allí, de una manera o de otra. Y esta vez es tu turno de ingresar”

¡¡TIO!! Quiero decir… ¡¡VUESA MERCED!! Vos sois…”

Pero no me dejó continuar, pues me dijo:

BlackWolf, ahora me llamo BlackWolf”

Eso es de tierras bárbaras, ¿no? ¿qué le ha pasado a vuestro antiguo nombre?”

Que no molaba… quiero decir… que no resultaba tan apropiado como el de ahora”

Las siguientes horas nos las pasamos hablando de temas de suma importancia, como Warhammer 40.000 y Monster Hunter. Después me contó lo que le pasó después de su caída al río y me dijo que me fuera de allí con él, no sin antes darle una lección a la Reina. Y allá que fuimos con nuestras espadas, nuestras armaduras (aunque BlackWolf usaba una mucho más ligera ahora… pfff, menuda porquería de armadura), la wii y varios mandos para pegarle una paliza al Mario Kart a la reina.

Después de consumar nuestra venganza nos marchamos dejando atrás ese Reino no tan lejano y nos encaminamos al puente donde lo vi caer años atrás, y donde nos estaba esperando otra figura de negro y con el rostro cubierto.

De pronto entre los dos me crujieron vivo y me llevaron a rastras (esto lo supe al despertar ya que tenia la armadura arañada del camino) hasta un lugar que no había visto antes lleno de gente de negro con el rostro cubierto. Al mirarme en un espejo me di cuenta que yo iba vestido igual.

Había llegado a La Villa Oculta Del Cochino...

PD: Aún les tengo guardada a BlackWolf y a Königin (si, era ella) la paliza que me dieron los muy cabrones.


Belzelga

Ya podéis seguir la Villa del Cochino en Facebook

Llevamos varios días trabajando en la página para darle un toque moderno, básicamente hemos copiado el diseño que tenemos ahora y le hemos puesto alerones y una franja de color verde fluorescente. A partir de ahora ya podéis compartir las entradas (alguna buena habrá para compartir, digo yo) y sobre todo... ¡Ya tenemos página de Facebook!
Así que, ya sabéis, haceos fans de la Villa para que podamos seguir creciendo y podamos enviar dinero a Ezepu, que hace siete meses que se le acabaron los víveres que le enviamos.
Seguid atentos, que habrá más novedades.




Pumukiu




"¡Tres puntos, colega!"

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Historias de La Villa. Capítulo I

CAPÍTULO I
El ninja de la sonrisa eterna

Aun recuerdo como si fuera ayer el día que llegué a La Villa, y cada vez que lo hago, me embarga una gran nostalgia…
...
...
Bueno...
eso es lo que debería decir, pero debo admitir que estando AMORDAZADO (lo cual no me permitía ver, soy así de raro) y medio DROGADO no me deja recordar muy bien la situación…

Lo que sí recuerdo con claridad fue el día de mi reclutamiento.
Fue entre la capital de mi provincia y mis pueblos natales (si Lechones, yo nací en varios lugares al mismo tiempo, lo cual me valió a posteriori para recibir los títulos de moñiguero y panzipelao), un día se nos acercó un hombre de tez MUY morena y vestido de negro y nos dio a probar unos caramelos: unos de color rojo y otros de color azul, entonces mis amigos me retaron a ver quien comía más y... ... ... eso fue lo último que recuerdo, el meterme dos puñados enteros de caramelos en la boca mientras el hombre de negro se llevaba la mano a la cara y negaba con la cabeza.

Después de eso, los recuerdos son confusos y borrosos, se superponen los unos a los otros.
Me encontraba atado a un sillón (muy cómodo y mullido por cierto) mientras unas cuantas personas con papeles me observaban y tomaban notas (posteriormente me enteré de que una de ellas era Königin, la cual fue la que apuntó mi nombre en la ficha de reclutamiento).
Durante esos días interminables me alimentaron con una mezcla de cerveza, gasolina y ositos de gominola, me obligaron a jugar con ellos al Ocalimocho y me hicieron ver imágenes en una pantalla, las cuales recuerdo como flashazos: una bomba explotando, una espada brillando en la noche, a Tinki-Winki, el asesinato de J.F.K., un gato que tocaba una pianola y muchas otras monstruosidades, las cuales no contaré por respeto a los que estéis leyendo esto (si habéis tenido que ir a vomitar, creedme, os comprendo, yo también lo he hecho, así que con permiso, voy a cambiarme las babuchas).


Pero esos días tocaron a su fin tan rápido como habían comenzado, un día me volvieron a amordazar, me metieron en un coche y tras miles de horas a 5Km/h (velocidad calculada por mis sensores internos y por la cantidad de veces que eché la pota), me liberaron de mi prisión y me soltaron en mitad de la montaña.

Allí me presentaron a mi nuevo maestro, El Cerdo Volador, con el cual me dejaron solo para que “nos fuéramos conociendo”. Lo más traumático de todo esto no fue vivir en la montaña, o que mi nuevo maestro de aeronáutica fuera un cerdo con alas, sino que ese pedazo de… CERDO quería hacer cosas “guarras” conmigo. ¿¿A QUIÉN, y pregunto: a QUIÉN podía gustarle revolcarse en el barro?? Como decía Moe: “eso traumatiza a cualquiera”.

Unos treinta años después, cuando cumplí la mayoría de edad ninja y me licencié, urdí un intrincado plan (que incluía un tablón y una piedra) para escaparme de mi cautiverio, pero los de La Villa habían pensado en todo y me entretuvieron con un barril de cerveza, y la verdad, es que no me pude resistir.
Pacientemente esperaron (unos 15 min) a que me pillara un ciego del quince y entonces me metieron en un cajón de correos con destino al “Pais de la chiocolata” y allí me dejaron.

Lo que nunca me dijeron es para qué coj… (¿se puede decir cojones en esta historia?) bueno, para qué me dejaron allí. Desde entonces estoy intentando volver a la montaña para acabarme el barril de cerveza, que aun le quedaba un culín.
El único problema es que, vale que he estado en La Villa, pero no sé ni dónde está ni cómo es, así que no se volver, por lo que sigo vagando por este país…

hasta consumar mi venganza…


contra el maldito barril de cerveza…

Ezepu

Historias de La Villa

Queridos Lehon@s, sabemos que alguna vez os habéis preguntado "¿Qué es La Villa? ¿El cerdo ninja nace o se hace? ¿cuáles fueron los orígenes de los integrantes de La Villa? o lo que es lo mismo ¿de dónde han salido esta panda de colgados? ¿realmente Nobita estaba en coma y lo soñó todo al estilo Resines?"
...
...
¿En serio? ¿nunca lo has pensado? ¡Pues saca tu culo de nuestro blog! ¿qué clase de seguidor te has creído?

Para los que sí se lo han preguntado alguna vez, La Villa del Cochino tiene el placer de presentar "Historias de La Villa", una serie de posts en primicia mundial (porque en Salsa Rosa no quisieron pagarnos la exclusiva) en los cuales se narrará a manos de cada uno de sus protagonistas qué era de ellos antes de llegar a esta villa de locos.
También se narrará cómo llegaron (si por su propio pie, o a rastras y por pies de otros) y algunos incluso se atreverán a contar las experiencias traumáticas y con secuelas psicológicas graves que vivieron en ella.

Amor, odio, locuras, desvarios, palabrotas, sexo, secretos inconfesables... lechon@s, estos post son a medida para vosotros y para vuestra retorcida mente, no os los perdais, aquí, en la nueva y remasteurizada Villa del Cochino (ahora sin gluten)

COMING VERY,VERY,VERY SOON...
(Chan-chan-chan-cha-chaaaan)

BlackWolf

martes, 21 de septiembre de 2010

Concurso: Aniversario de La Villa

Saludos Lechones!

Bueno, esta es una de las sorpresas que os teníamos reservadas, un concurso para todos los lechones y lechonas que nos siguen.

Os cuento, se trata de un concurso donde os pedimos que participéis mandando cualquier cosa a La Villa; un video, una foto, un montaje, un dibujo, LO QUE QUERÁIS siempre y cuando sea original vuestro, no copiado de internet, y tenga algo que ver con La Villa del Cochino o con nosotros.

El plazo de entrega se abre desde hoy mismo, 21 de Septiembre, y se cierra el 21 de Octubre. Para enviarnos cualquier cosa tenéis aquí el correo electrónico de La Villa del Cochino.

Para ver si así os animáis más a mandarnos cosas os comento que el ganador del concurso recibirá como premio una camiseta oficial de La Villa del Cochino como esta:Con los cambios que deséis, por supuesto, si la queréis de otro color, de chica, talla, etc.

Lo dicho Lechones míos, que os animéis y enviéis cosas a ver cuánto nos queréis. Por supuesto pondremos las mejores aportaciones que nos mandéis en el blog a no ser que especifiquéis que no, para cualquier duda, es el momento de preguntar. Suerte y ánimo.
Sayuri

Post de apertura

¡Hola, lechones! ¡Es oficial, hemos cumplido un año! ¡Parece mentira! ¿Quién iba a decir que este blog duraría tanto?... No en serio, ¿quién lo iba a decir? Porque nadie daba un duro por nosotros…

Como es una ocasión especial, hemos preparado una serie de entradas con motivo de tamaño acontecimiento que irán apareciendo a lo largo de esta semana.
¿Qué habremos preparado? ¿Un vídeo de Ezepu haciendo la danza del vientre? No. ¿Vamos a daros dinero? No. ¿Hemos hecho un virus informático que redirige cualquier página de tu navegador hacia nuestro blog o una página de piscifilia (el virus no es cien por cien perfecto)? Tal vez.

Tendréis que estar atentos para averiguarlo. Así que no os perdáis la Villa ni un solo día y no lo decimos sólo por aquéllos a los que pagamos para que entren o todos esos comentarios del lector que en realidad escribe BlackWolf desde varias cuentas.
De momento, para abrir boca, estrenamos el botón ¡Conócenos! que aparece justo al principio de la sobrecargada barra lateral donde podréis saber algo más de nosotros.


Éste.

¡Sed felices y estad ojo avizor porque en pocas horas puede que encontréis algo más! (o no.)


Pumukiu




"No nos ocurre nada que no estemos preparados para soportar."