sábado, 16 de enero de 2010

Donde hay pelo no hay alegría, hay pelo.

Saludos Lechones!

Hoy quería resolveros (o al menos intentarlo) esa gran duda que tantos dolores de cabeza les ha provocado a las mujeres de todo el mundo a lo largo de toda la historia ¿por qué tenemos que depilarnos?

Bien, para comenzar quisiera deciros que esta práctica se ha llevado a cabo en todo el mundo, incluida la América virgen.

El dato más antiguo que se conoce de depilación femenina la encontramos en Egipto donde las sacerdotisas debían practicar este ritual (depilarse por completo) para acceder "limpias" al templo. A partir de este momento el tema estético tan vigente en todo lo egipcio y el higiénico, muy importante para ellos, hicieron que prácticamente toda la alta sociedad -hombres y mujeres- se depilasen por completo el cuerpo. Las mujeres además jugaban con el vello púbico acicalándolo y dándoles forma. Se usaban cremas depilatorias hechas con sangre de animales como tortugas o con grasa de hipopótamo. También se utilizaban ceras hechas de azúcar, agua, limón, aceite, miel o sicomoro, goma y pepino.

En Japón por el contrario la mujer debía depilarse únicamente por una cuestión estética. La piel sin vello era más blanca, más pura. Las mujeres japonesas no se depilaban el púbis porque este vello era un gran símbolo de sensualidad. Como ejemplo solo tenéis que ver cualquier pintura Shunga. Si no sabéis qué son, las pinturas shungas son unas pinturas antiguas japonesas con altos niveles de erotismo y escenas de sexo. Iba a poner alguna pero ninguna me ha parecido apropiada para el blog, si queréis ver algún ejemplo solo poned Shunga en google imágenes. Las japonesas utilizaban para depilarse el método del hilo, que funciona como unas pinzas pero mucho más rápido. Hoy día este sistema se ha vuelto a poner de moda.

En Arabia, por el contrario, utilizaban la depilación por cera por higiene. Debido a la escased de agua, la mujer debía depilarse una vez al mes como mínimo para mantenerse limpia. Mahoma hablaba de este ritual en el Corán.

Las mujeres cristianas, a diferencia de las mujeres de todo el mundo, no se depilaban. Para el cristiano el propio desnudo del cuerpo humano ya era totalmente antipuritanista. Ni tan siquiera se pensaba el llegar a cuidarlo o embellecerlo de este modo.

Pero vosotros diréis; "todo esto nos coge muy de lejos" y es verdad y es que los verdaderos culpables de que esta práctica se mundializara y se hiciese tan común son los Griegos.

A diferencia de lo que mucha gente cree, los griegos no consideraban hermoso el cuerpo depilado de una mujer, para eso estaba la depilación masculina que era la hermosa. Para los griegos el vello femenino en axilas o pubis era un simbolo de erotismo, una especie de fetiche.

Los primeros artistas comenzaron a esculpir sus desnudos femeninos eliminándoles el vello y la vulva para no escandalizar al personal.

Obviamente, como todos sabemos, los romanos calcaron el arte griego y también sus costumbres. Por consiguiente en sus obras utilizaron este mismo sistema de censura. Para contrarrestar esta falta de erotismo en las esculturas, la mujer siempre aparecía con una melena larga y alborotada, siempre suelta como muestra de su sensualidad.

Con el renacimiento esta temática se mantuvo. Al igual que para los griegos el vello era un símbolo de erotismo, para los renacentistas lo eran los labios rojos y carnosos. De este mismo modo pocas son las obras que podemos encontrar de mujeres con labios pintados o marcados en esta época.

La cosa es simple, en aquel momento no había revistas ni ninguna otra forma que no fuesen las pinturas para contemplar el cuerpo femenino, por lo tanto el hombre acabó idealizando lo que veía. Del mismo modo, las mujeres, como siempre, buscaban satisfacer a los hombres y comenzaron a convertirse en "mujeres de revista" ¿os suena?.

No fue hasta los años 60 cuando la costumbre de depilarse se implantó popularmente en España. En mi opinión las mujeres siempre seremos igual de tontas únicamente queriendo complacer a los hombre. Después de esto no puedo evitar ponerme a pensar en el lavado constante de cerebro que nos hacen las revistas de hoy día con respecto a la apariencia, es exactamente lo mismo que entonces. Como dijo Königin en un post anterior, yo os doy esta versión que está perfectamente documentada por historiadores y expertos en arte, pero que cada cual piense lo que bien le parezca.

Yo me despido por hoy con la esperanza de haberos alegrado un poco la vista con estas maravillas artísticas, que ver siempre photoshop con un retoquito de foto real tiene que ser una bajona. Hasta más leer Lechones!!!


Sayuri

1 gruñido:

Pumukiu dijo...

Muy interesante, Sayuri, como siempre.
Llamadme de todo si queréis, pero qué sensación más mala me entra siempre por el cuerpo cuando veo "Las tres gracias".

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