jueves, 5 de noviembre de 2009

De perros va la cosa

Saludos Lechones!

Con la escusa del estreno de la película “Siempre a tu lado, Hachikô” y puesto que yo misma soy la “Hachi” del Cacique Team (quién no lo entienda que se compre “Nana” y la lea) estoy encantada de escribir este post dedicado a perros con historias tan enternecedoras y maravillosas como la del propio Hachikô.

Comencemos por él mismo, por Hachikô:

Hachikô era un perro de raza Akita que pertenecía a un profesor universitario, Eisaburû Ueno. Hachikô tenía una mal formación en las patas delanteras, eran más abiertas de lo que deberían, y por ello su amo lo bautizo como “Hachi” que es ocho en japonés y se escribe 八.
El profesor Ueno encontró a Hachikô cuando era un cachorro y en un principio estuvo buscando a sus dueños para devolvérselo. Finalmente no sería así ya que el profesor se encariñó mucho con él. Hachikô, le seguía a todas partes y cada día le acompañaba hasta la estación de trenes de Shibuya donde el profesor cogía un tren para ir a su trabajo y volvía por la noche para recibirle cuando volvía, siempre a la misma hora.
Cuando el profesor Ueno murió, Hachikô continuó yendo cada noche a la misma hora a la estación de tren y buscaba a su amo entre los pasajeros. Tanta era la devoción de este perro por su amo que continuó haciendo esto cada día, nevase, lloviese o soplase un tifón, según dijo la viuda de Ueno, durante el resto de su vida, durante 10 años.
La historia se hizo famosa en Japón hasta el punto de que la raza Akita, en peligro de extinción con solo 30 ejemplares en todo el mundo, se salvó gracias al interés de la gente que los solicitaba constantemente como animales de compañía. Como homenaje, en la estación de Shibuya se erigió una estatua de Hachikô esperando a su amo. El propio Hachikô asistió a la inauguración de dicha estatua. Tras la postguerra se erigieron otras estatuas de Hachi repartidas por todo Japón y de este modo el perro se convirtió en una leyenda.

Aquí en España vivímos una historia similar con Canelo:

En las puertas del Hospital Puerta del Mar, vivió durante 12 años un perro llamado Canelo. Esperaba a su dueño, un gaditano, que acudía al centro sanitario a practicarse la Diálisis a diario. Cuando su enfermedad le obligó a ser ingresado en dicho centro, Canelo lo esperó en la puerta, pero el dueño no salió nunca del centro pues falleció.
Tras esto Canelo se quedó en la puerta, a diferencia de Hachikô, Canelo no se iba y volvía, sino que permaneció día y noche sin moverse. Los propios empleados del hospital así como los pacientes le daban de comer y de beber y le tenían mucho aprecio. Un día un vecino alertó a la perrera municipal de que un perro estaba abandonado en la puerta del hospital y que era un peligro para la sanidad. Así pues Canelo fue llevado a la perrera donde le esperaba la muerte. Fue entonces cuando la historia de canelo saltó a la prensa. Tanto los empleados del Hospital, como el grupo de protección animal AGADEN junto con montones de civiles encariñados con el perro, salieron a la calle para pedir su liberación. La historia de Canelo se dio a conocer en todo el mundo, incluso desde EE.UU. se le envió una caseta para que pudiese cobijarse en la puerta del hospital. Finalmente el ayuntamiento consintió su liberación y muchos se interesaron por acoger al perro que, a pesar de todo, siempre se escapaba para volver a la puerta a esperar a su amo.
Los días de espera de Canelo terminaron cuando un autobús lo atropelló en la puerta del hospital y el conductor se dio a la fuga. Hoy hay una placa conmemorativa en honor a Canelo en la calle que lleva su nombre en Cádiz.

Algo igual le ocurrió a ¡¡El perro de Fry!!:

Para animar un poco el tema, he aquí la historia de Seymour, el perro de Fry de Futurama. En el capítulo “Ladridos del Jurásico” se cuenta como encuentran un perro fosilizado que resulta ser del protagonista, Fry. Éste se hace con él para devolverlo a la vida con las nuevas tecnologías pero al comprobar que el perro había vivido 12 años más después de que él desapareciese decide no hacerlo porque el perro ya no iba a recordarle. Cuando el espectador puede ver la historia del perro se muestra como el pequeño Seymour estuvo esperando en la puerta de la pizzería donde trabajaba durante todos esos 12 años hasta que murió en la acera.

China se convirtió en toda una heroína en Argentina:

La perrita China acababa de parir y estaba en un cobertizo en medio del campo, en invierno, con las paredes derrumbadas y llenas de agujeros. Un par de días después en aquel mismo campo a cuarenta metros de allí, una joven de 14 años daba a luz a una niña. La joven se marcha y deja a la pequeña tirada en el campo para que muera sin que nadie se percatase de nada. Es entonces cuando China, no se sabe muy bien si por el olor o por los llantos de la niña, la encuentra, la limpia con la lengua y la lleva arrastrando la toalla en la que se encontraba hasta el cobertizo donde estaban sus cachorros. La perra hace que la niña deje de llorar y le da calor y cobijo. Unos días después un hombre mayor que paseaba por allí es alertado por los ladridos de la perra, que lo conduce hasta la criatura. El hombre encuentra a la niña y rápidamente la lleva al hospital donde confirman que la pequeña está totalmente bien, está limpia, tiene buena temperatura, no presenta signos de deshidratación o heridas de ningún tipo.

Rápidamente la noticia corre por toda Argentina, la perra que salvó la vida de una recién nacida. Semanas después la joven madre aparece en el hospital arrepentida y explica todo a la policía. La niña no fue devuelta a su madre sino que fue adoptada junto a China y sus 5 crías.

El héroe anónimo:

No sé si os suena esta historia, se hizo muy famosa. Se trata de la historia de dos perros callejeros que viajaban juntos. Al cruzar una autopista uno de ellos es capaz de cruzar pero el otro es herido por un coche y queda tendido en la carretera. Su compañero vuelve a la carretera arriesgando su vida para ir junto a su amigo. Cuando llega hasta él lo sujeta con las patitas delanteras y lo arrastra hasta sacarlo de la carretera mientras mira a su alrededor para esquivar los coches. Las imágenes fueron captadas por una cámara de seguridad de tráfico. Para que después digan que los perros no tienen valores morales o sentimientos.



Y por último mi propio perro, Yuoh, no solo por ser el guardián infranqueable de mi casa y mi fiel compañero de bostezos en las largas noches de estudiar para los exámenes, sino por ser mi inspiración para escribir este post.

Recordad, si veis a alguien abandonando o maltratando a un animal, rompedle la columna a martillazos.

Sayuri

3 gruñidos:

Nando dijo...

has visto la speliculas de futurama? te lo aconsejo porque en una de ellas se ve que no fue exactamente asi.. es una pelicula q desvela algunas de las tramas de futurama... pero no recuerdo q pelicula era de ellas
Por cierto, post muy currado, conocia algunas historias pero no todas.. todo un reportaje

Königin dijo...

Jooo yo también iba a escribir sobre la peli de Hachiko. Que bonito el post, se me han saltado dos lagrimillas. Ojala la hija de puta de mi gata fuera asi, ella no, ella te recibe mordiendote los tobillos... es taaaaaaaan tierna.

Sayuri dijo...

Jajajaja, iba a poner lo de "a ver si habeis visto alguna vez a un gato hacer algo así" pero creí que me morderías tu a mí...XDDD

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